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jueves, 2 de junio de 2011

EXTRAÑO AMOR

Su historia no la conozco. Fue como encontrar un tesoro encriptado, la primera vez que la vi, dicen que me vio, me dijeron, pero no le di mucha importancia porque mis ojos miraban a otra dirección, hoy mis ojos y mi corazón miran hacia ella, pero hay algo bien cierto en la vida, hay momentos para todo y nuestro momento aún no había llegado, solo había que esperar, unos años.

Nuevamente la vi, aún no era nuestro tiempo pero ya compartíamos, hoy meses, y muchos meses después - no quiero ver más allá, nos encontramos:

- ¿Ummm otra vez lo mismo de antes? – no sé si se lo preguntó o me lo preguntó, le respondí, pero no recuerdo qué.

La reconocí, nuevamente la vi y, hoy soy feliz, porque la volví a ver, y pude disfrutar de su presencia, de su, lo digo hoy, de su maldita presencia, no lo digo porque sea mala, al contrario, porque es demasiado buena, en todos los sentidos, y, la quiero, no para mí, sino para hacerla feliz, porque la felicidad no es de todos los días, sino de cada segundo, uno sí, al otro no, pero no es momento de entrar en detalles, sino en momentos, y en este solo puedo relatarles que soy feliz, claro a ti que me lees, que te importa mí felicidad, pero a ti que sientes estas líneas sí, así que volvamos a los que nos importa.

Tras tenerla cerca encontré su corazón, pero este estaba dentro de una puta burbuja de cristal, y es que su corazón, pude verlo, pero no llegue a él, o por lo menos no hasta el momento (estoy en búsqueda del diamante que corte este cristal) la esperanza nunca se acaba, y mi amor por ella, estoy seguro que por el momento jamás.

“Fue la noche de Santiago”, reza un verso de García Lorca que me viene a la mente y probé la miel de sus besos cuando la sangre de los dioses corría por sus venas. La noche había caído ya en el horizonte, pero el amanecer llegó en ese instante a mi ser, su larga y ondeada cabellera, entre negra y castaña, resaltaba cada curva de su figura, su sonrisa me entregó un beso, ese beso le entregó mi corazón.

En ese instante la amé y creo que la sigo amando, su voz me mostró lo armónico de la música, aún siento el vibrar de sus cuerdas vocales impactando en mi piel. -Baboso – me dijo, casi de inmediato me tocó el rostro con sus suaves manos, casi de inmediato nos volvimos a besar, sentí en cada caricia las ansias de seguir besándola.

24 horas después no la vi, pero la extrañé, sentí su voz tras el auricular y la amé. Por la noche volvimos al encuentro, para recapacitar sobre lo sentido, corroboramos el hallazgo sentimental, nos queremos de la forma más extraña, nos acompañamos. ¿Nos estamos enamorando?-NO – dijo ella, rotundamente.

No creo que ella se dé cuenta, pero hoy estamos juntos, libres pero juntos, pero ¿Qué es el amor? Para mí entregar todo lo que tengo para que la persona que amo sea feliz, parece conformista, no te confundas mujer, es solo amor desinteresado, “el que tenga oídos que oiga”, parafraseando a mi pata “Hijo de Dios” y que “vea (lea) el que tiene ojos”, pero esa es la verdad, no te quiero para mí, te quiero para que seas feliz y si mañana muero, será porque estoy satisfecho con lo que hice en esta vida, antes no, no te preocupes, he probado la muerte y he vuelto y estoy seguro que tú también.

Volvamos a lo nuestro, a lo suyo, o en realidad a lo mío, hoy tras probar de “sus huesitos”, no tengo más que aceptar que aún sigo vivo, claro, sino no estaría escribiendo esto, pero la vida en sí no es nada si no sientes, y hace mucho que dejé de hacerlo, pero hoy lo vuelvo a hacer, así que, según Gabriel García Márquez (El amor en los tiempos del cólera) “goza de tu dolor, tienes que aprovecharlo…sufre todo lo que puedas porque estas cosas no duran toda la vida”, y estoy dispuesto a aprovecharlo y a gozarlo, sufrirlo y si se puede a padecerlo.

Nunca se nieguen a los que sienten, como decía párrafos arriba, si me muero moriré satisfecho, porque hice lo que pude para ser feliz y créanme, los que tengan que hacerlo, lo hice y también háganlo ustedes. No sé si concrete lo que en mi mente se dibujó con la mujer que inicié el relato, pero lo que sí sé es que soy feliz, y que estas líneas aún no han terminado…

Pdta. Estoy rendido a tu mirada.

lunes, 7 de febrero de 2011

LUNA PERDIDA

La bebida había acabado con nuestros cuerpos, los parpados nos pesaron más que el plomo, él y yo caímos rendidos, pero Morfeo fue más cruel con él, lo llevó rápidamente a sus brazos, yo estuve acostumbrado a resistir el sueño, con algunos sentidos álgidos, sentí una voz;
- Ricardo ¿puedo hablar contigo?
- Ya voy – en mi mente me sentí excitado ante la sorpresa.
- Ven al patio – volvió a decir la voz
En ese instante, a oscuras salí a tientas de la habitación en la que minutos antes había acabado una botella de licor con mi amigo. Cuando salí, di un paso en el zaguán, el siguiente fue en el cielo, no aterrice hasta…un momento sigo volando, intentare bajar mi vuelo para contarles la historia.
No fueron los ojos en los que tantos años estuve sumergido intentando recordar el rostro que los sostenía, mucho menos el aroma que me los recordaba, fueron labios, furtivos, delgados, rosados, pasionales y amantes, los que me llevaron nuevamente a los dulces 16, en realidad creo que fue a los 13, cuando aun moría por ser el afortunado de recibir un beso de la mujer que amaba.
Extraña situación. Luna, es su nombre, tras conocerla no parece tan extraño que yo haya logrado estar fuera de la tierra, orbitando a su alrededor mientras nuestros labios se mantenían en contacto, segundos después, (hubiera deseado que fueran años) desperté y ya caminábamos desde el zaguán al patio, los rayos de su “tocaya” caían y dibujaban las hojas de higuera en el suelo y nos sentamos al pie de esta, junto al pozo de agua, le dije que la amaba, lo recuerdo y aún lo siento.
- Te amo - ella me escuchaba y no me creía, hubiera dado mi vida para que no me crea, pero lo hizo y yo también creí en mis palabras y en mis sentimientos, sentí que en la vida no importaba nada más que ser feliz, nada más que amar, que sentirse correspondido, que estar al lado de una mujer que te ama, y con la que soñaste tener toda tu vida, sentí que era la realidad, que había que vivir y que no existía ninguna otra realidad semejante a la que estaba viviendo.
La ame por muchas noches, incluso cuando no estaba llena, sino nueva, también en menguante y creciente, siempre la ame, nunca ame tanto y amén, pero la razón, la estúpida razón llegó y lo arruinó, yo un profesante de esta, no podía negarme a sus extensos brazos, ni a su sensual cabellera, la razón es la razón y punto, la amé y la dejé, partí, me fui sin mirar atrás, es mentira, ella se fue así tras mis justificaciones estúpidas y me quedé entre las sábanas y mis estupideces, solo la deje partir.No volvió atrás, nunca más, supe por primera vez, tras 19 años de amar y conocer el amor en todas sus formas, que fui el hombre más soso, por dejar partir al amor que siempre desee y que por azares de Dios o del diablo, tuve entre mis brazos; se fue y no volverá nunca más, se fue y nunca la olvidaré, se fue y simplemente se fue y se que nunca volverá, que seas feliz Luna Intensa, Dios te acompaña.